Mi fe en el género de la comedia romántica se ha visto severamente comprometida en los últimos años. Afortunadamente existen películas como I’m a Cyborg but that’s ok , Elsa y Fred y Cashback que me ayudan a mantener esa fe viva, dándole shocks eléctricos de originalidad y despreocupación por los standares y fórmulas de los que han abusado aquéllos que pretenden incursionar en este género.
En mi opinión el cine es una experiencia que debe ser compartida, si te gusta una película, corre la voz, recomiéndala, compártela. Es así como he logrado encontrar verdaderos diamantes en un mar de chucherías que te quieren meter por los ojos bombardeándote con luces brillantes, colores y mensajes subliminales. Por eso quisiera recomendar, a quienquiera que esté leyendo, las películas que mencioné en el párrafo anterior, a continuación por qué…
I’m a Cyborg but that’s Ok

La más reciente de Chan-wook Park, el mismo de Oldboy y JSA. Mis expectativas de Cyborg eran bajas porque había leído que no se comparaba con el trabajo anterior del director (que me encanta), pero me pregunté “Qué tan mala puede estar si es de Chan-wook Park?” y vaya que esos reviews tienen razón, no se compara con sus obras anteriores, pero no porque sea de menor calidad o porque me haya impresionado menos, todo lo contrario. Esta película tiene un concepto completamente diferente a la “Trilogía de Venganza” de Park o a JSA y pareciera pedirle al público: “confía en mí, sé que te va a sonar rara, pero tengo una historia que contarte…”
En un instituto de salud mental, encontramos a Cha Young-goon (Su-jeong Lim de “A tale of two sisters”, “…ing”, “Sad movie”), ella cree que es un cyborg de combate y Park Il-sun, quien cree que puede robar características de la personalidad de otros. Young-goon busca vengarse de los doctores porque se llevaron a su abuela que también sufría de desbalances mentales, pero su “simpatía” o “humanidad” no la deja, por lo que le pide a Il-sun que la robe para poder llevar a cabo su misión. Il-sun, que suele ser indiferente a todo lo que lo rodea, ve cambiar todo a su alrededor cuando roba la “simpatía” de Young-goon, incluso empieza a verla a ella de otra manera. Los otros pacientes del hospital no son los típicos enfermos mentales con miradas perdidas y balanceándose hacia adelante y atrás, son personajes muy entretenidos y ayudan a darle vida a la historia.
Acepto que es una película rara y quizás absurda, pero eso es precisamente lo que la hace refrescante, si la ves con mente abierta y con el estado de ánimo adecuado, quizás puedas ver lo que yo vi y más…

Elsa y Fred
“Nunca es muy tarde para amar”

Argentina y España han creado una comedia romántica que desafía los stándares a los que estamos acostumbrados, ya saben: dos personas se conocen (se gustan desde un principio o se odian), después de algunos incidentes supuestamente jocosos se enamoran, se pelean, montaje de escenas de uno extrañando al otro, uno de los dos se da cuenta de que cometió un error y decide con un gesto altamente elaborado y público pedir perdón y la otra persona, sin más, lo perdona. Créditos. ZZZZzzzz…
En este caso tenemos una historia muy sencilla y directa que no pierde el tiempo en tonterías, quizás porque los personajes sienten que no tienen tiempo que perder ya que se encuentran en el ocaso de sus vidas.
Fred, un viudo reciente e hipocondríaco de 78 años, se acaba de mudar solo a un apartamento, allí conoce a su vecina Elsa, una mujer de 77 años, llena de vida, alocada y despreocupada que le promete a Fred hacerlo reír. Al principio a Fred le cuesta aceptar a Elsa porque ella representa todo lo que él ha evitado en su vida, pero al darse cuenta de que se siente mejor que nunca cuando ella está cerca decide abandonar toda precaución y dejarse llevar.
Nunca había visto una película con China Zorrilla, pero procuraré tener los ojos bien abiertos para no perderme otra de sus actuaciones. Es ella quien inyecta de vida no sólo a Fred sino a la película que brilla con su personalidad. Sin ningun asco me permito decir esto: al carajo Cameron Díaz, Kate Hudson. Lindsay Lohan, Hillary Duff y cualquiera de estas actrices jóvenes que se hacen llamar “leading ladies”, prefiero mil veces a una señora como China Zorrilla iluminando mi pantalla.

Una comedia romántica refrescante que es realmente romántica y realmente cómica, qué más se puede pedir? sólo quizás que si llego a la edad de Elsa, mi actitud ante la vida sea la mitad de positiva y alegre que la de ella.
Cashback
“Sometimes love is hiding between the seconds of your life”
Esta es una película inglesa y es una expansión de un corto del mismo nombre, de echo todo el corto está incluído en la película, las mismas escenas, los mismos personajes, sin embargo la película le da otra dimensión al personaje principal, otras motivaciones y en mi opinión funciona mejor. Es como si el corto fuera un trailer de 17 minutos.
Hay mucha desnudez que ha sido criticada como una excusa para ser “softporn”, pero en mi opinión estas críticas sólo pueden venir de mentalidades muy arraigadas en el miedo irracional de que si ves una mujer desnuda tus globos oculares se van a derretir, en mi concepto, una mentalidad muy gringa (sólo basta recordar el escándalo de Janet Jackson y el pezón metálico). La forma femenina desnuda ha sido capturada desde que alguien tuvo pulgares opuestos que le permitieran sostener algo con qué dibujar y desde que se inventó la cámara, es el propósito con el que se captura esta imagen lo que la convierte en arte o pornografía. Me habría gustado que los españoles hubieran invertido menos tiempo en “colonizarnos” y más tiempo en dejarnos algo más que el idioma, como esa mentalidad europea que les permite ser tan libres. Pero bueno, no nos enfoquemos en la desnudez ya que la película tampoco lo hace, quise mencionarlo simplemente para afrontarlo y poder así dejarlo de lado.
Ben (Sean Biggerstaff, Oliver Wood en las películas de Harry Potter) es un estudiante de arte que acaba de romper con su novia, esto lo afecta al punto de no poder dormir. Para darle uso a esas ocho horas extras decide empezar a trabajar en un supermercado en el turno nocturno. Ben descubre que todos sus compañeros de trabajo tienen diferentes métodos para superar el aburrimiento y poder soportar el turno de ocho horas, el método de Ben consiste en imaginar que el tiempo se detiene. En estos momentos de tiempo congelado se dedica a observar la belleza de todo a su alrededor y es así que descubre a Sharon, la cajera del supermercado.
Lo que me llamó la atención de esta película es su dulzura y profundidad envuelta en la superficialidad de una comedia “adolescente”, es como si “American Pie” hubiese tenido cerebro y corazón. A pesar de que Cashback cae un poco en el uso de la fórmula para la comedia romántica y por lo tanto todos sabemos cómo va a terminar, hay algo en la ejecución que hace válido el tiempo que inviertas en observar cada cuadro. Me gustaron mucho las transiciones entre escenas y la narración del personaje principal que invitan a perderse junto a él en su imaginación.
Bueno, disculpen el post tan extenso, pero necesitaba compartir estas tres películas con alguien, espero que te sirvan si también estás cansad@ de ver las mismas comedias románticas tontas de siempre o si has decidido no verlas más por miedo a lamentar esas dos horas que acabas de perder. Este es un género que bien llevado y evitando caer en lo trillado, puede ser muy entretenido y satisfactorio…